Una mirada al Perú, la nueva realidad política

Entre la manipulación y el populismo; una mirada honesta ante la crisis

Una crisis es un martillo cuando golpea un vidrio lo destruye; cuando golpea un metal lo transforma, moldea y pueder crear inclusive un sólida y perenne obra de arte”

Karla Cynthia Horna Urday

La política pierde su razón de ser y existir cuando se aleja del ciudadano quien es su fin supremo, en brindarle soluciones para garantizar sus derechos inherentes a la dignidad humana, junto al tan anhelado bien común que todos merecemos. La coyuntura es realmente cruel y adversa; existe dulce esperanza pero la realidad manda en hechos claros y objetivos: los casos de virus aumentan, más infectados y muertos, hospitales colapsados, médicos sin medicina ni logistica necesaria para combatir y sanar contra dicho mal; junto con más pobredumbre moral que nos invita a pensar políticos, cuidadados y “líderes” en general a ¿dónde vamos?, ¿qué hacemos?, ¿qué debemos hacer? El dilema surge entre ser víctimas o héroes. Surgen Nuevas luces de nuevos líderes nuevos y otros “reciclados” que buscan su propia gloria a vísperas de elecciones presidencias.

La crisis es moral y económica basada en la guerra por la salud aún sin el armamento adecuado y miedo a morir a sufrir lo cual despierta nobles valores y también actos repudiables; ambos contrasentidos que vemos a diario y muchas veces gana lo adverso, entonces es deber ser contrapeso. Los actores somos prácticamente todos: Gobierno, Sociedad Civil y Empresas existe una responsabilidad compartida con mayor o menor grado nadie se escapa todos somos actores responsables; se debe asumir con hidalguía esa responsabilidad propia para poder llegar a soluciones efectivas para todos sin esperar que otro quien “nos salve” Más iniciativa y valor.

EL GOBIERNO puede ser un héroe, tirano, dictador o verdugo, vemos como en la mayoría de países, los ciudadanos demuestran su inconformidad debido al manejo de sus Gobernantes ante la crisis, y es que es realmente es difícil complacer a todos pero se debe hacer el mejor esfuerzo. La SOCIEDAD CIVIL puede y debe dar una digna batalla con entes sólidos y con valores; ser ese sano y necesario contrapeso al Poder mal llevado o mal habido. LAS EMPRESAS han demotrado ser motores de la economia con una RESILIENCIA EMPRESARIAL admirable sobreviviendo a gobiernos nefastos, crisis, terrorismo, delincuencia y las más duras pruebas en el argot empresarial. Somos sobrevivientes innatos pero al final somos mortales con el deseo de sobrevivir en frente a este enemigo común que es el virus y debemos ser conscientes de esta fragilidad, transformándola en fortaleza

El fantastama del DICTADOR aparece con la mentira, engaño, manipulación, corrupción y pobredumbre política con su peor rostro en el momento más clave en la vida de un país. Cifras, encuestas, datos e informes apararentemente no obedecen a la realidad no hay que ser una eminencia o tener un gran conocimiento especializado para ver como se nos escapa de las manos controlar y vencer al virus. Esta presunta manipulación de cifras y datos estadisticos es GRAVE propio de gobiernos dictatoriales que pretender dominar con miedo y mentira. No engañan a nadie; es aparentar falsa victoria lo cual es puro ego manchado de sangre; los errores se asumen con valor aquí no son aplausos es salvar vidas.Pretender engañar o mentir en esta coyuntura equivale a asesinar y traiciónar a la Patria. Es importante destacar que existen iniciativas privadas y valientes que hacen contrapeso a estas presuntas verdades e ineficiencia del Gobierno, asumen un valiente riesgo sino asumirian las consecuencias legales de su error o atrevimiento. Oramos todos para que gane siempre la verdad y la justicia que son tan valiosas o preciadas, como la vacuna del virus.

A vísperas de un proceso electoral presidencial hay algunas voces tímidas y populistas que surgen. Falso carisma y apartente solidaridad a flor de piel pero con cero base sólida real y objetiva. Dicen que el infierno esta lleno de buenas intenciones que esto no ocurra que salve lo positivo y el cielo que merecemos. No hay buena intención si crean infierno en la mentira engaño y mal ego. Hay honrosas excepciones pero parece prevalecer el ego y populismo. Seguimos en este baile, lucha entre lo bueno y lo malo mas aún a veces lo malo se disfraza de bueno por lo cual amerita despertar el DISCERNIMIENTO entre los falsos profetas o líderes de opinion que tanto han surgido o expandido como pandemia en redes sociales.

Reactivación económica en proceso es el dilema entre el pan y la vida junto con las condiciones para lograrlo sin morir en el intento. El trabajo honesto para salir adelante y pagar las deudas parece un ideal lejano. Todo plan amerita una estrategia, surgen nuevamene las buenas intenciones alejadas de la realidad con requisitos o procedimientos incumplibles e inaccequibles y burocráticos

Basta imaginar el estrés del empresario en pagar deudas y ver como el sueño se escapa de las manos destruyéndose años de sacrificio. Podemos ser emprendedores acérrimos pero si no se dan las condiciones no se puede salvar mucho. Es menester diferenciar al sector empresarial porque “no se puede colocar a todos en el mismo saco”. No se trata si es pequeño o grande empresario porque son cifras de facturación; sino diferenciar el EMPRESARIO HONESTO del que no lo es. Hay empresas grandes impunes que luchan por mantener sus mal obtenidos privilegios; otras empresas forjadas con sangre, sudor y lagrimas a las cuales les cae todo el “peso” de la Ley. Nuestra economía es esencialmente informal lo cual tiene un alto precio porque hay competencia desleal y la informalidad tiene implícitos grandes males como la corrupción, delincuencia, mafias, sicariato y más desgracias. Por ende la balanza no es igual ni para las personas ni para las empresas.

La corrupción puede tumbar o hacer tambalear a un Gobierno perdiendo confianza y legitimidad. En nuestra historia ya es casi tradición que muchos Ex Presidentes estén presos y/o con juicios pendientes con altas dosis de culpabilidad. Como dicen en su juramentación que Dios y la Patria os lo demanden pero también se debería agregar que el Pueblo no olvide y nunca más contar con sus “servicios”, la impunidad es más letal que el virus y deja heridas abiertas en el Pueblo. El denominado “Nuevo Congreso” por tener un periodo corto y de transición era luces de esperanza, renovación y cambio, comenzo con mal pie con individualismos, populismos, sin meta o plan claro con el Pueblo cuando debe ser sana y eficaz oposición del Gobierno.

No existe el crimen perfecto siempre hay errores y vacios que hacen luz para que la justicia prevalezca. La vida nos enseñó que asi como una pequeña partícula puede puede matar a una persona y llegar a ser pandemia, un error o pequeño personaje también podría hacer temblar o hacer caer a un Gobierno; no hay que menospreciar el poder del error que puede ser bendición para un cambio Y JUSTICIA. Escándalos de corrupción, compras burdas de artículos de pésima calidad, contratacion de “personajes” irrisorios, incluso repudiables con pagos millonarios implican robo, pérdida de confianza, burla al Pueblo no ayudan al dolor de crisis, una autodestrucción del Gobieno o causa-efecto de actos ilicitos. Ni impunidad ni olvido sino seremos presas del virus de la corrupción que encuentra en el virus su mejor guarida de toxicidad.

Una mirada y compromiso honesto en ser líderes de acción y voz firme en la trinchera del lugar que estés o te corresponda, esa es la misión. La batalla por la vida es también la batalla por la democracia y sus valores. Hay esperanza de vacuna, hay esperanza de vida política de valor por todos y que estas elecciones presidencias atípicas post pandemia sea un verdadero renacer.Mucho se habla de la estrategia del martillo; que sea un martillo que golpee y  transforme en una verdadera obra de arte de País y nuevos cuidadanos.

KARLA CYNTHIA HORNA URDAY

ABOGADA Y EMPRESARIA

Experta en temas de emprendimiento, innovación y liderazgo

Creadora de “Emprende desde el Ser” y “Empresarios de Valor”

Actor Social “Nodos Lucha Anticorrupción” de la OEA

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